Posted on May 30th, 2007 at 3:59 pm by admin
Entre las frases de cajón que aprendemos entre primero o segundo de primaria, hay una que dice textual: una imagen vale más que mil palabras.
Y es verdad, aunque sólo mucho tiempo después entendamos que quien se la inventó no quería acuñar uno de los clichés más cursis de la historia, sino más bien intentar precisar esa fuerza expresiva que tiene el símbolo, que llega a sintetizar páginas de texto enteras, o incluso abstractos, como amor o prohibición, conceptos que se resisten tanto a cualquier intento de definición. La palabra, es cierto, resulta derrotada cuando compite con cualquier imagen bien construida, correctamente balanceada en sus pesos, armónica entre sus partes, y constituida por elementos lo suficientemente universales como para que todos, o la gran mayoría, tengan en su cabeza el referente mental de su significado, y así, además de apreciarla, la entiendan. Esto sucede porque observar es mucho más fácil que leer, ya que podemos captar más información en un tiempo menor, y de esa manera el proceso de entendimiento se agiliza.
La escritura, la palabra como tal, en lo que al diseño toca, ciertamente no es necesaria en la pieza gráfica, como no sea para maromas tipográficas, y en ese caso ni siquiera será texto ya, porque para entonces habrá perdido sus propiedades y se habrá convertido a curvas. ¿Debe entonces un diseñador prescindir de la palabra escrita dado que no le sirve para casi nada? Aun cuando su inutilidad haya sido probada, la respuesta es no. Lo que sucede aquí es que, como en muchas otras profesiones y disciplinas, su fuerza no habita en el hacer, como sería el caso de los escritores, sino en los momentos previos y en los posteriores, haciendo de ella una herramienta complementaria, aunque no fundamental del diseño.
Las imágenes y los proyectos que están respaldados por horas previas de escritura están dotados de una profundidad mayor, aunque al primer golpe de ojo no lo advirtamos. Tienen ese algo indescifrable que los directores de escenografía llaman fondo, y que muchas veces está representado por un solo objeto circunstancial en la escena, pero que de una manera algo sobrenatural equilibra todas las tensiones visuales en la imagen, y el gran público se siente atraído a ella con una fuerza parecida a la que sienten las abejas por la miel. No hay cómo explicarlo, pero ese efecto sólo se consigue cuando ha habido muchas horas de trabajo previo, de ideas que antes de convertirse siquiera en línea o en punto sobre el plano, primero fueron letra. Escribir es pensar, porque organizar las palabras en frases, y éstas en párrafos, y éstos en páginas, equivale a darle salida lógica y jerarquizada al pensamiento, el cual, casi siempre, aparece en forma de grumos sin mucha coherencia formal. Escribir bien, en consecuencia, es pensar bien. Y no me refiero a escribir una obra de arte, sino a llevar la construcción elemental de la oración, sujeto-verbo-complemento, una tras otra, hasta generar textos lógicos. Es verdad que a fuerza de puro talento innato es posible crear imágenes de alto valor estético, que si además se combinan con el dominio de las herramientas gráficas digitales, algo para lo que todos los diseñadores sobre la tierra parecen genéticamente predispuestos, se pueden producir piezas gráficas memorables y vanguardistas. Pero vanguardia no equivale a innovación, y temo mucho que la creación original sólo es posible a través de la escritura. El diseño de vanguardia es aquel que va montado en la cresta de la ola –lo cual está muy bien- mientras que el diseño innovador es el que genera la ola, y en consecuencia, debe producir algo para montarse en ella. Algo que, además, debe ser agradable a los sentidos.
Escribir no puede estar en la rutina laboral de los diseñadores, porque no les sirve para nada útil, y porque además les quitaría tiempo, y un diseñador también es bueno en la medida en que sea rápido, o mejor, en que sea óptimo, y la escritura es algo que demanda tiempo. Pero eso no los exime de reflexionar en su tiempo libre y de pasar ese contenido al papel, lo cual, bien mirado, debería suceder en todas los demás profesiones. Pero con los diseñadores es especialmente circunstancial porque en teoría están comprometidos con la creación como no lo está, digamos, un veterinario, y en consecuencia deberían se expertos en el verbo, la única cosa sobre la tierra que el hombre se ha inventado capaz de expresar una acción. Y la acción es creación. Esteban Duperly
Comunicador Social U.P.B.
Link Here | June 15, 2007,
“Original el que no tenga mamá” decía Borges. La innovación es algo que solo es creíble si queda en evidencia, porque muchos pueden tener ideas innovadoras y quedarse solo en “cosas” virtuales. La producción de textos y objetos pueden venir de un diseñador, porque todos somos diseñadores de ideas, que las podemos llevar a cabo. Sólo que los que tenemos un cartón que nos acredita como “diseñadores”, creemos que tenemos mas argumentos para hacer una cosa de una forma y no de otra. Habernos creido ese cuento es lo más importante, es nuestro consuelo.
Comment by Fran5i5co
Link Here | June 16, 2007,
Bien yo soy diseñador, casi que estoy de acuerdo con la palabra como símbolo mismo mas no comparto tus palabras, porque de alguna manera hay un estigma, un pequeño arquetipo ficcionador alrededor de ella. Así que te puedo asegurar la tesis contraria, escribir no es un oficio solo para un diseñador sino ademas es tan de la hibris que creían los griegos, que a fuerza de ser abyectos tambien podemos ser escritores.. como tú dices con acción, con ficción.
Escribir es muchas cosas, es tener un monólogo interior, es reflexionar y a la vez imaginar, y como dice por allá un cliché muy extraordinario escribir es dibujar con las palabras, es decir con los símbolos, con las imágenes, con el objeto sintáctico, con el objeto semántico, al final con el objeto pragmático como en su gran mayoría mejor se aprecia, o finalmente con el arte mismo.
Ahora bien la antítesis sería esta: ¿qué hay de los otros escritores, que han sido diseñadores bajo otra máscara y en otro tiempo? Tomás Carrasquilla era sastre; Mishima, dramaturgo actor, poeta; G. Gras, escultor y pintor, por ende diseñaban. Y cuántos menos por ahí de vez en cuando publicaban…la única falsa idea es creer que ser reconocidos merezca la pena. Reafirmar que son escritores cuando lo demás lo teje el tiempo, como entre la mas bella escultura del arte; si no ahí están los dadaístas con Breton el cadáver exquisito, y toda esta parte que siendo escritura responde a los mismos fenómenos comunicativos.
Pintar con palabras, pintar con símbolos, con el signo, que siempre están cargados de abstracciones conceptuales, que algún día alguien imaginó o reportó una historia, que algún día a otra persona le pareció arte, que el arte es sólo una palabra, que produce un sentimiento… al fin y al cabo un sentimiento humano.
Comment by Alvaro Caeiro
Link Here | June 19, 2007,
Hay por Dios… el escrito como forma gráfica no es más que el resultado de la expresión imaginativa del ser humano (como lo decia Rodulph Kransky). Siempre que se piense que todo lo que se hace sin un soporte gráfico tiende a desparecer, pretende que otras acciones como la oral no sirvan. Ahora bien lo oral se transforma… lo gráfico no (desde un sentido original de forma), entonces un diseñador que no escriba es un diseñador malo porque no sabe expresar lo que hizo. La escritura siendo o no un resultado gráfico es lo que lleva a mostrar un proceso que sirve a los demás para poder mejorar…. ellos mismos o lo que se hizo.
Comment by CamilObando
Link Here | June 19, 2007,
En el artículo se repiten hasta el cansancio argumentos sobre la inutilidad de la escritura, pero no ahonda en el porqué es necesaria.
Creo que el contenido se contrapone al título y no da argumentos para sostenerlo. Ergo, creo que al final la escitura si servía para mucho.
Comment by Raúl |
Link Here | June 20, 2007,
Estoy en desacuerdo con los dos comentarios anteriores, porque por un lado la escritura, como parte de la base de ser una conexión coherente de pensamientos, para que otros puedan entenderlos, no es sólamente expresión, como puede serlo el arte, sino comunicación. Como dice el autor del artículo, escribir es dar orden a los pensamientos, y el diseño, por más que no queramos, es un acto racional con unas intenciones muy claras, no es meramente una expresión, como puede serlo el arte.
Y a Raúl, tengo que decirle que si lee con detenimiento, el autor sí menciona la importancia de la escritura en el diseño, de eso se trata todo el tercer párrafo del escrito. Es más, cito textualmente: “Escribir bien, en consecuencia, es pensar bien”, y dice más arriba “los proyectos que están respaldados por horas previas de escritura están dotados de una profundidad mayor”. Creo que con esto se pude asegurar que el artículo efectivamente muestra la utilidad de la escritura.
Comment by Mariano
Link Here | June 27, 2007,
“Lo que no está escrito no existe”,
Ahondando en las frases de cajón…
Difiero por completo con la aseveración que planteas de hablar del diseñador “bueno” en función de la capacidad de entregar resultados inmediatos, ese es un diseñador eficiente pero dista de ser uno elogiable.
Ahora bien, tratando el tema principal del artículo, la fuerza del escrito radica en que le da forma “visible” a las palabras, las vuelve tangibles por un instante, así sean plasmadas en papel.
Yo diseño y escribo para diseñar, escribo sobre lo quee diseño, tal vez como ejercicio de autoadulación o simplemente para darle métrica a todo lo que anda desentonado dentro de la cabeza.
Comment by nicolas garcia
Link Here | June 29, 2007,
Nicolas, de hecho yo tampoco pienso que los diseñadores buenos son los rápidos, por eso usé el adjetivo “óptimo”, que refiere más a agilidad que a velocidad, es decir, aquel que ajusta la calidad visual de sus diseños a tres factores: a)recursos disponibles, b)Herramientas a la mano, b)tiempo de entrega estipulado. Hablo obviamente del diseñador del día a día en las agencias y los estudios comunes, el cual trabaja bajo la presión de la entrega (esa creo que es la situación de casi todos los lectores). Pero en fin, este blog no fue creado para discutir sutiliezas semánticas. Lo importante es que creo que estamos de acuerdo en lo fundamental.
El Autor.
Comment by El Autor